Antonio Camacho Vizcaino
Secretario de Estado de Seguridad
12 de diciembre del 2006
El pasado martes doce de diciembre el Foro Generación del 78 tuvo el placer de recibir en el Casino de Madrid al Secretario de Estado de Seguridad, el Sr. D. Antonio Camacho Vizcaíno, quien nos aportó parte de sus amplios conocimientos en torno a algunos de los aspectos de mayor relevancia del debate nacional.
Su ponencia se enmarcó bajo el tema “Seguridad y Democracia” y al término de la misma tuvo a bien responder a todas y cada una de las preguntas que le formularon los miembros del Foro y que nos permitieron conocer de primera mano sus reflexiones y argumentos como número dos del Ministerio del Interior que fueron desgranándose en torno a cinco grandes temas:
I. Bajo la rúbrica de la INMIGRACIÓN, el Secretario de Estado se mostró plenamente convencido de que las razones que incitan al fenómeno migratorio nunca son deseadas ni tampoco responden a la libre voluntad del emigrante y a tenor de lo cual nos recordó nuestro pasado más cercano como país emisor. Nos ilustró con una anécdota acaecida a un periodista español que después de llevar tan sólo un par de horas en un cayuco emulando la huída junto a un grupo real de emigrantes, se sintió horrorizado y pidió volver a tierra.
Asimismo, el Secretario de Estado considera necesario implementar las medidas adecuadas a corto, medio y largo plazo pero siempre con la máxima protección de los derechos humanos fundamentales y la plena salvaguarda de las libertades individuales de todo ser humano. A título de ejemplo nos comentó, refiriéndose a una pregunta respecto al posible hacinamiento existente en los centros de acogida, que uno de los aspectos que más le impresionó en una de sus visitas a estos centros fue el gesto de agradecimiento de los inmigrantes allí presentes hacia la Policía española por el trato recibido.
Por otra parte, reconoció que, desde un punto de vista ético, tiene reservas sobre la instalación de barreras físicas en las zonas fronterizas, si bien advirtió de que estos obstáculos son necesarios porque cualquier país tiene derecho a proteger la integridad de su territorio. El Secretario de Estado analizó el caso concreto de las fronteras de Ceuta y Melilla y destacó que la diferencia de renta a uno y otro lado de la valla es una de las más elevadas de todo el planeta y supera incluso a la que existe entre México y Estados Unidos. Como ejemplificación, se refirió a la existencia de campos de golf en un lado de la frontera mientras que en el otro sus habitantes padecían las inclemencias de la carencia de agua como medio básico de subsistencia, representando esta zona la parte del mundo en la que afloran las mayores desigualdades entre un lado y el otro de la frontera.
Ante la referencia al efecto llamada debido a las regularizaciones masivas de inmigrantes producidas en la actual legislatura, el Secretario de Estado niega que se produzca tal efecto llamada y plantea una reflexión sobre una de las causas del problema, que radica en la actitud de parte de los empresarios españoles de admitir el trabajo irregular desempeñado por inmigrantes irregulares, hecho que genera confusión entre los inmigrantes, ya que si éstos fueran conocedores de la situación, seguramente no vendrían. El Secretario de Estado añade que el trabajo ilegal atenta contra los derechos de los inmigrantes y les condena a la marginalidad y la explotación. Frente a esa situación, defiende el proceso de regularización llevado a cabo por el Gobierno y que se basó en la estancia en España desde un periodo anterior al anuncio del propio proceso de regularización y en disponer de un contrato de trabajo. Antonio Camacho recordó que estas condiciones no se dieron en los múltiples procesos de regularización llevados a cabo tanto por los Gobiernos de Felipe González como de José María Aznar.
Por su parte, niega que se hayan producido críticas rotundas desde la Unión Europea referentes a la política de inmigración del Gobierno y nos aclara que han recibido el apoyo explícito de organizaciones internacionales, como la Organización Mundial del Trabajo, el Consejo de Europa, Naciones Unidas, entre otros, y que si bien es cierto que en un primer momento hubo países que se mostraron en desacuerdo con la política de inmigración, una vez que escucharon los argumentos vertidos por el Gobierno español cambiaron su impresión al respecto.
II. La solución al problema de la inmigración se halla en el Estado de origen y así, bajo la rúbrica de la COOPERACIÓN AL DESARROLLO, el Sr. Camacho añadió que es realmente importante promover y mejorar las condiciones de vida en estos países activando los mecanismos necesarios para favorecer las condiciones adecuadas en el continente africano. Como gran conocedor de la situación de precariedad y miseria que azota África debido a continuos viajes oficiales que le permiten tomar el pulso real de la grave situación de pobreza que asola el continente, se muestra favorable de fortalecer los vínculos con estos países y, como ejemplo, hace referencia a los numerosos convenios de cooperación que se están desarrollando (aproximadamente existen más de 400 concertados con Senegal en la actualidad) y cuya línea de actuación considera que es la adecuada y debe seguir en el futuro.
III. Centrando nuestra atención en torno a una de las cuestiones de máxima actualidad como lo es la actual NEGOCIACIÓN POLÍTICA CON LA ORGANIZACIÓN TERRORISTA ETA, Antonio Camacho lanza la vista atrás y recuerda cómo todos los distintos Gobiernos de la democracia han venido negociando con la banda terrorista ETA desde la Transición; de este modo, decidieron intentarlo en la presente legislatura al existir esperanzas de poder culminar con éxito el proceso de paz debido al debilitamiento manifiesto de la banda terrorista y a la toma de conciencia por parte de la misma de la imposibilidad de sus planteamientos y pretensiones. Ante la pregunta hipotética sobre un futuro fracaso en las negociaciones, el Secretario de Estado se mostró firme en su respuesta asegurando que “los terroristas son siempre los malos” y que jamás podría culparse al Gobierno, bajo ningún concepto podría atribuírsele la culpa a quien se halla en el bando de la legalidad, actúa en el marco de la democracia y del respeto a las instituciones y principios inspiradores del Estado de Derecho.
No obstante, se muestra preocupado por la actitud crítica de un determinado sector de la prensa a la que acusa de teñir de sensacionalismo determinados titulares en aras de incrementar el número de ventas y por el constante ruido político que acompaña al proceso y que, a su juicio, no favorece el camino hacia la paz.
IV. El turno de preguntas sobrevoló también todo lo concerniente a la INVESTIGACIÓN DEL 11-M, especialmente a la posible determinación del explosivo empleado en la detonación de los trenes. La respuesta del Secretario de Estado fue categórica y se basó en su confianza absoluta en el sistema institucional, evitando emitir un pronunciamiento hasta que no recaiga una sentencia judicial sobre el fondo del asunto. De forma anecdótica, nos confesó que esta confianza fehaciente en las instituciones del Estado se debía en gran medida a su pasado vinculado a la administración de justicia, al pertenecer a las Carreras Fiscal y Judicial.
V. Finalmente, no podemos obviar en este punto nuestra referencia a la cuestión de la SEGURIDAD, que se convirtió en uno de los ejes principales de este encuentro y que de forma tamizada se trató en cada uno de los aspectos precedentes. El Secretario de Estado de Seguridad nos confirmó que la ratio de criminalidad en España era 20 puntos inferior a la de otros países del entorno. Se mostró concluyente al afirmar la necesidad de desterrar la falsa impresión de que un aumento de la población inmigrante en nuestro país es directamente proporcional a un incremento de la inseguridad ciudadana –insistió en reiteradas ocasiones en que en los últimos años se ha producido un descenso de los delitos registrados en España- y puso énfasis en el hecho de que para garantizar la seguridad, bajo ningún concepto debe producirse una vulneración de los derechos humanos y quebrantamiento de las libertades individuales y garantías fundamentales.
Reiteró de forma manifiesta su confianza en las instituciones, que permanecen en el Estado de Derecho por encima del signo político de los Gobiernos, y alabó en sucesivas ocasiones la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, haciendo referencia a la detención de 11 presuntos islamistas en Ceuta, noticia que había ocupado grandes portadas a lo largo del día.