Jaime García-Legaz
Secretario de Estado de Comercio
28-2-2013
El miércoles 6 de marzo, el Foro Generación del 78 tuvo el placer de volver a contar con la presencia de Jaime García-Legaz, Secretario de Estado de Comercio. Su dilatada experiencia en esferas económicas, como el Banco de España, la Dirección General del Tesoro y su labor como consultor del Banco Mundial, la Comisión Europa o la OCDE, no hace sino reflejar la interesante ponencia que tuvo lugar y la gran participación que mostraron los asistentes.
La intervención estuvo enfocada fundamentalmente en transmitir todos aquellos frutos que las diferentes reformas han dado lugar durante esta nueva legislatura y la necesidad no sólo de atajar una crisis económica que ya está viendo una mejora, sino de reformar otras instituciones dentro de la esfera social que están lastrando el crecimiento y afianzamiento de la posición de España, dentro de Europa y del contexto internacional.
Para encuadrar la situación actual de España, nuestro invitado comenzó analizando el escenario en el que se encontraba España tras la incorporación del nuevo Gobierno. Retrocediendo hasta diciembre de 2011, la economía española se encontraba al límite, donde el déficit se situaba en un 10% del PIB, la mitad del sistema bancario estaba colapsado, próximo a la quiebra patrimonial y con recursos propios negativos, la Balanza de Pagos era claramente deficitaria, casi un 4% delPIB, lo que se traducía en que España estaba viviendo unos 40 mil millones de euros por encima de sus posibilidades. 

Por otro lado el mercado de trabajo era el más rígido de toda Europa, incapaz de atraer capital extranjero y en la antesala de la peor crisis que haya vivido la zona euro en toda su historia. Todas estas realidades colocaban a España en una situación de debilidad y vulnerabilidad extrema.
Si en vez de afrontar un programa de reformas muy ambicioso, aunque sabiendo que tendría unos evidentes costes sociales, no se hubiera hecho nada, la situación de España a día de hoy sería la misma que Portugal, Irlanda o Grecia, que cayeron irremediablemente en la crisis del euro y cuyo rescate hubiera sido irrefrenable.
Sin embargo, el desenlace fue otro. España consiguió salir de los peores momentos de la crisis, aunque evidentemente con una serie de costes y con la necesidad de pedir una línea de crédito de cien mil millones de euros, de los que se han utilidad tan sólo unos cuarenta mil, destinados exclusivamente a la recapitalización del sistema bancario.
Este camino de reformas han dado como resultado una reducción en tres puntos del PIB, situándose en la actualidad un 6-7 puntos, casi treinta mil millones de recorte del déficit público, lo que teniendo en cuenta el contexto de una recesión de esta magnitud, sin pedir rescate y con primas de riesgo que alcanzaban prácticamente los setecientos puntos, es más que considerable. Evidentemente estas transformaciones han tenido unos costes sociales y un desgate político evidente.
La situación actual sigue siendo delicada, pero apunta a unas claras condiciones de mejora durante el próximo año. Contamos con un 26% de paro, una economía que sigue cayendo y que todavía hay que sanear aún más; problemas de déficit de competitividad. En España el salario crecía al 3 o 4% mientras que en el resto de países de la UE crecía al 1% y eso lastraba la competitividad.
Sin embargo, el Sr. García-Legaz indicó que estábamos ya en la fase final de saneamiento de la economía española que tiene que preceder, evidentemente, a la fase de crecimiento. Así lo demuestra la banca saneada que actualmente tiene sus activos tóxicos transferidos al “banco malo”, el mercado de trabajo está razonablemente reformado, aunque aún falta el saneamiento de las cuentas públicas, un ajuste de costes, la reforma en materia de competitividad, procesos de privatización, reforma del sistema de pensiones y parte de reforma del sistema sanitario, aunque en este caso, algunas CCAA han ido más rápidas que otras. A finales de año la economía española volverá a crecer, aunque reconoció que la generación de empleo se producirá a partir del 2014. El Secretario de Estado apuntó que el Sector Exterior es el que más signos esperanzadores da a la economía española. Las empresas han visto la oportunidad de invertir fuera y abrirse a otros mercados. Muestra de esta bonanza es que España tiene superávit comercial desde el mes de agosto, cuenta con un crecimiento en las exportaciones y presenta un superávit de doce mil millones respecto a la Unión Europea, siete mil millones respecto a la zona euro, diez mil respecto a Francia o la reducción de un 60% del déficit que mantiene con Alemania, entre otros cuantos ejemplos, tanto en Europa como Asia, América Latina o África.
Sin embargo y tras analizar el sector económico actual, nuestro invitado hizo hincapié en que el problema más acuciante de España no era el económico sino que hay unos factores mucho más graves de la desestabilización que sufre el país desde hace años y que requieren una reflexión mucho más profunda. Estos son, la fuerte crisis institucional, un problema territorial muy evidente, un poder judicial cuya lentitud refleja su falta de aptitud y la actual corrupción. Todos estos factores ponen en cuestión la legitimidad de las instituciones de todo orden, de los políticos y la desafección de los ciudadanos. Nuestro ponente señaló que algo que es fundamental para no caer en la corrupción y en la institucionalización de los cargos es la limitación temporal en los puestos públicos, para evitar de esa manera, que se produzcan casos como en la actualidad, donde alcaldes, concejales y otros cargos llevan décadas en el poder. Como señaló el Secretario de Estado “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”, ilustrando esta situación.
El secretario de Estado concluyó su intervención compartiendo con los asistentes que la crisis económica se va a superar y los indicios son claramente elocuentes, sin embargo, estos debates de fondo, anteriormente expuestos son lo que los que se erigen como decididamente necesarios para el saneamiento de la democracia española y reformar estas cuestiones es la única forma de reforzar la posición de España.
Una vez finalizada la intervención del Secretario de Estado y como no podía ser de otra manera el debate se nutrió con numerosas e interesantes cuestiones en torno a los temas tratados durante la ponencia.
Entre las primeras preguntas se planteó la necesidad o no de que se depuraran responsabilidades políticas para poder atajar la corrupción, cuestión a la que nuestro invitado señaló que precisamente la democracia es el sistema político que permite exigir responsabilidad a los gobernantes y si éstos no están llevando de forma correcta su gestión hay que elegir otros. También reflexionó sobre el fallo tan evidente que habían tenido los supervisores, estos son el Banco de España, la Comisión de Mercado de Valores, las Cajas de Ahorro 

Por otro lado, nuestros asistentes quisieron ahondar en el tema del comercio exterior y la balanza de pagos, preguntándose si ese superávit estaba condicionado por una disminución de las importaciones y por ello el saldo era tan positivo. Nuestro invitado respondió a esta cuestión diciendo que ese resultado era la evidencia de dos hechos, por un lado que las exportaciones, de manera fáctica, están creciendo y que a pesar de que, a priori, se puede pensar que las importaciones disminuyen por la caída del consumo, no se está valorando un factor que está teniendo lugar y que no se está tomando en consideración y es la sustitución de importaciones por producto nacional. Por lo tanto, señaló que se están produciendo cambios en los hábitos de consumo y ejemplo de ello los tenemos en industrias como la automoción o la alimentaria.
Otra de las cuestiones planteada se centró en conocer qué instrumentos se están articulando desde el ministerio para mejorar la competitividad de la industria española. El Sr. García-Legaz nos apuntó las líneas directrices de la política que se están llevando a cabo desde su Secretaría de Estado. Por un lado se están elaborando los denominados Planes de Desarrollo Estratégico de Mercado, que analizan los mercados en expansión, los mercados sostenibles sin riesgos de caídas, entre ellos EEUU, México, Chile, Colombia, Marruecos, Singapur, China, Japón, Corea del Sur, etc. Por otro lado, es fundamental asignar los recursos financieros necesarios para el sector exportador, para ello el ICO ha generado una línea de crédito de cuatro mil millones para línea de exportación en diversas modalidades. Es esencial aumentar nuestra base exportadora y por ahora se está yendo por el buen camino, así lo demuestran los datos, puesto que contamos con ciento treinta mil empresas exportadoras en España, diez mil más que el año pasado, pero lo fundamental es la consolidación de esa base y en este sentido es fundamental el papel del ICEX.
Por último, surgieron cuestiones en torno a la administración territorial y su reforma. Nuestro invitado apuntó que supondrá un enorme recorte de las estructuras, personal y sueldos de la administración local, aunque reconoció que el mayor problema se encuentra en las CCAA, no tanto por el hecho de recortar, sino por entrar en un debate mucho más a fondo, sobre qué estructuras son necesarias y cuáles no, no se trata tanto de recortar, como de reformar y optimizar las instituciones y los recursos con los que se cuenta