Adolfo Suárez Illana
Abogado
17 de Junio del 2009
Adolfo Suárez Illana, asistió al encuentro celebrado por Foro Generación del 78 el 17 de junio en el Casino de Madrid, abogado ejerciente y político de vocación inculcada desde niño por su propio padre. Vivió la transición española en primera fila y esto le ayudó a forjar sus propias convicciones e ideales. Político de siempre y para siempre, ya que según sus propias palabras “no existen los ex políticos”.
Para Adolfo Suárez Illana, nuestra historia es algo fundamental que nos ha llevado a lo que ahora somos como Nación. Para entender la situación política actual de España, es necesario tener en cuenta nuestros orígenes como sociedad y como país desde el punto de vista ético y desde el punto de vista político.
Nuestro invitado considera imprescindible no perder de vista ni dejar a un lado la ética o moral que cada uno tenga, porque es una parte muy importante del resultado de lo que somos y de lo que pensamos y lo que al fin y al cabo nos ayuda a elegir en nuestra vida; en la actualidad, en muchas ocasiones se nos trata de convencer de que, por el contrario, debemos “dejar” a un lado todo lo ético o moral para que no tenga influencia en la vida, pero hay que tener cuidado, porque precisamente quien nos dice esto en realidad está intentando imponer su propia ética.
A lo largo de su exposición, subrayó en varias ocasiones la importancia que tiene no perder de vista los principios morales, ya que si se pierden se va subiendo el tono de los enfrentamientos y esto no propicia el clima de bienestar que la Constitución Española viene procurando desde su aprobación. En concreto mencionó su preocupación por la falta de respeto al honor que puede acabar con la democracia que ahora tenemos en España, como de hecho ha ocurrido en algunos países, destacando, entre otros, Venezuela.
En cuanto a los orígenes políticos de España, el ponente destacó la importancia de la Constitución de 1978, siendo ésta un punto de partida absoluto en el que no “traspasa ninguna raíz”. Expuso la inestable situación que vivió España con anterioridad a la actual Carta Magna, la cual está en vigor desde hace ya 30 años, debido al acuerdo de todos en la parte ideológica y en la parte institucional; asimismo declaró que su vigencia también se debe, en parte, a que nadie se encuentra a gusto totalmente con ella, pero tiene unos márgenes amplios de actuación. Insistió en que la transición en España fue un proceso que se llevó a cabo respetando en todo momento la legalidad tomando unas decisiones que permitieran pasar de la Ley a la Ley procurando la mayor estabilidad posible y evitando situaciones perjudiciales para el país.
Recalcó también la importante labor desarrollada por la institución monárquica en España, en concreto la figura de SM el Rey Don Juan Carlos I desde la Constitución del 78 que ha ayudado muchísimo a que España se mantenga como está, y ante la pregunta de qué papel puede o debe jugar la institución monárquica para mejorar la situación, contestó que exactamente el mismo que ha venido desempeñando hasta ahora.
El encuentro finalizó con una alusión al pasado de la clase política española, manifestando que hace diez años era mucho más permeable que en la actualidad, el que entraba podía salir y volver a su profesión, y esto la enriquecía y la hacía más viva y capaz de implicarse mucho más. En la actualidad tenemos los dirigentes políticos que España quiere, y si no nos gustan es importante no quedarse de brazos cruzados y como señaló el ponente, que “hay que tomar cartas en el asunto”.