Regina Otaola
Alcaldesa de Lizartza
4 de Febrero del 2008
Lizartza se ha convertido en un símbolo por hacer cumplir la Ley por igual a todos, por amparar a las personas frente al abuso de los violentos y proteger su libertad y por hacer respetar los símbolos nacionales por lo que encarnan. Sin embargo, estos cuatro pilares, según Regina Otaola, deberían ser la regla general en todos los municipios españoles y no sorprender tanto como lo hace el caso de Lizartza.
Este municipio cuenta con unos 600 habitantes, es de carácter rural y durante los últimos treinta años, después de la dictadura, ha estado gobernado por Batasuna, en un ambiente generalizado de amenazas, coacciones y falta de libertad. En las últimas elecciones municipales, el Partido Popular fue la única agrupación democrática que presentó una candidatura. Durante la campaña, parecía que este partido iba a obtener más votos ya que los propios ciudadanos pedían apoderados en el colegio electoral para asegurar el buen funcionamiento del proceso. Por otra parte, el PNV abandonaba el ayuntamiento invitando a sus habitantes a votar en blanco para así evitar que el PP pudiera gobernar. A pesar de todo esto, esta agrupación consiguió el 15% de los votos que dieron como resultado las siete concejalías de que se compone el gobierno municipal y su consecuente presidencia, la alcaldía.
Desde el primer momento, la alcaldesa Regina Otaola ha querido gobernar para todos, escuchando las necesidades de sus vecinos sin preguntar por ideología u orígenes. El primer gesto de esta alcaldesa fue izar la bandera española en el Ayuntamiento, que había estado presidido exclusivamente por la ikurriña durante los últimos treinta años. A este gesto no faltó una fuerte respuesta en forma de presión y amenazas por parte del entorno de Batasuna. Según los violentos, Otaola está crispando a la sociedad vasca con su forma de hacer política.
La alcaldesa no se siente para nada una excepción ni una heroína y lamenta que en el País Vasco siga habiendo pueblos gobernados por ANV. Gracias a la política del gobierno nacional de Zapatero, ANV ha conseguido estar presente en 33 ayuntamientos y contar con 437 concejales, lo que les aporta no sólo financiación, sino lo que es más peligroso, información privilegiada sobre los habitantes y los municipios donde se encuentran. Por su parte, según Regina Otaola, el PNV no está haciendo sino propiciar la participación de ANV en los gobiernos municipales ya que, aunque sí es cierto que el PNV condena los atentados, siempre defiende al brazo político de ETA fuera del acto terrorista en sí. Para nuestra invitada, el PNV está tratando de crear una sociedad elitista en la que sólo vale el nacionalista puro y si realmente hubiese querido acabar con ANV, ETA ya no existiría. Por el contrario, el Partido Popular sólo quiere libertad y una libertad que impere en todo el País Vasco.
En cuanto a la política antiterrorista del Partido Socialista, nuestra ponente piensa que es totalmente errónea ya que negociar con los violentos para obtener la paz supone afirmar que son interlocutores válidos y que se encuentran en un plano de igualdad.
En este ambiente, la labor del Partido Popular es muy dura y requiere hacer frente cada día a las amenazas, los gritos, las miradas y la fuerte presión de los violentos. Regina Otaola quiere vivir en Libertad y eso le cuesta, por ejemplo, tener que visitar Lizartza acompañada por la Guardia Civil y la Ertzaintza. Sin embargo, es positivo constatar que poco a poco se van consiguiendo cosas en este camino hacia la Libertad, como es la mayor presencia de los habitantes de Lizartza en el ayuntamiento para hablar de sus preocupaciones y necesidades. A todos ellos, la alcaldesa quiere transmitir el mensaje de que ella, junto a sus demás compañeros concejales, asumen la responsabilidad de estar al frente de la alcaldía hasta el final.
En otro gesto hacia la normalidad y la Libertad en Lizartza, el ayuntamiento cambió el nombre de una plaza del pueblo que homenajeaba a un etarra fallecido en un enfrentamiento contra la Guardia Civil, por el de Plaza de la Libertad.
Regina Otaola daba paso al turno de preguntas afirmando su intención de seguir luchando por la libertad aunque algunos piensen que está loca y de no permitir que digan que ella está crispando a la sociedad vasca.
Durante el coloquio, se habló de cómo los miembros de Batasuna son incluso vecinos del pueblo y amenazan al resto velada o expresamente, con quemar coches o dañar sus casas, por ejemplo, si no hacen los que les dicen o votan a quienes ellos les indican. Estas presiones llegan a tal punto, que en algunos municipios los concejales e incluso alcaldes no llegan a tomar posesión de sus cargos por miedo a las amenazas y porque se encuentran solos. También hay muchos otros políticos, como ocurrió con Joseba Egibar en Lizartza, que abandonan alcaldías y no vuelven a presentar candidaturas por estas mismas razones. Los vecinos de Lizartza estaban ya cansados de esta dinámica y de que no se hiciese nada, del “laissez faire” dominante en el municipio y por eso apoyaron a su nueva alcaldesa invitándola a quedarse.
En su experiencia diaria en Lizartza, Regina Otaola tiene que hacer frente a insultos y amenazas pero también, poco a poco, van surgiendo comentarios de apoyo de personas que se van acercando a ella, todavía algo temerosos, pero afirmando su valentía y animándola a seguir adelante. Por otro lado, nuestra invitada piensa que es difícil convencer a la mayoría de la gente de que haga frente a los violentos y comience a denunciar porque muchos son nacionalistas y porque, en general, viven bien y están cómodos con su forma de vida y no quieren complicarse.
También quiso destacar, dentro del actual proceso de ilegalización de ANV, la importancia de ilegalizar no sólo el partido sino también las listas de sus componentes ya que, de no ser así, estos siguen en las alcaldías como miembros de otras agrupaciones, y siguen teniendo acceso, por tanto, a financiación e información privilegiada.
Por último, Dña. Regina Otaola quiso cerrar su participación en nuestro foro resaltando dos ideas. La primera, que a ETA se la puede derrotar y esa es una idea que no se puede perder de vista y en segundo lugar, la importancia de la perseverancia en la lucha contra ETA, “si seguimos es porque hay Esperanza”.