Monseñor César Franco
Obispo Auxiliar de Madrid
Jueves 30 de Junio de 2011
El acto de clausura del curso 2010-2011 del Foro Generación del 78 tuvo como broche la presencia de Monseñor D. César Franco, quien nos ofreció una visión cercana y desde su experiencia como coordinador, de la Jornada Mundial de la Juventud 2011.
Monseñor inició su intervención recordando que la JMJ fue fruto de la iniciativa de Papa Juan Pablo II, beatificado el 1 de mayo de 2011, contemplando como objetivo fundamental hacer posible que los jóvenes de todo el mundo pudiera disfrutar de una experiencia verdaderamente católica, que en el sentido más propio del término significa “universal”.
Fundamentalmente la JMJ es una experiencia evangelizadora, cultural y mediática, que intenta aunar a jóvenes de todo el mundo, superando barreras, sociales, culturales, territoriales, económica y de discapacidad.
D. César Franco hizo hincapié en la importancia que tiene la convivencia en la JMJ, los jóvenes se reúnen para todas las actividades en parroquias y centros culturales que ceden sus espacios para las actividades y para que puedan alojarse los peregrinos.

Las primeras jornadas internacionales, tuvieron lugar en Buenos Aires, en el año 1987, donde un millón de jóvenes se reunieron en torno al Papa. Sin embargo, la estructura que actualmente tienen, se fraguó en Santiago de Compostela.
Las Jornadas están presididas por el Papa y todos los años se vertebran bajo un lema, que es la expresión que el Santo Padre ha querido dar a la jornada, siendo este año extraído de la epístola de San Pablo a los Colosenses: Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la Fe.
La actividad diaria está dividida en dos ejes diferenciados. El eje doctrinal y formativo tiene lugar por la mañana; bajo el lema que preside la JMJ, se estructuran unas catequesis, que son impartidas por trescientos obispos que intentarán transmitir a los jóvenes lo que la Iglesia llama traditio, palabra latina que significa “entregar”, siendo el objeto de esta entrega el depósito de la Fe, el Credo. Sobre esta estructura se fundamenta la Iglesia y las catequesis giran en torno al Credo. Esta primera parte del día la imparten los obispos que garantizan la autenticidad de la tradición por la sucesión apostólica.
El eje cultural se desarrolla por la tarde, teniendo al Festival Joven como protagonista, donde convergen cerca de trescientos proyectos culturales. Diócesis de todo el mundo presentan sus proyectos, conciertos, cineforum, presentación de películas que luego se comentarán, entre otras muchas actividades.
Monseñor nos pasó a explicar cómo las instituciones culturales se han volcado con el evento, ejemplos como el Museo del Prado que ha montado la exposición “En busca del rostro de Cristo” que tendrá lugar su presentación el 21 de julio, acercando la figura de Cristo a los jóvenes a través del arte. Así mismo han colaborado prestando obras de arte para la JMJ museos como el Thyssen, Museos Vaticanos o el Museo de Arte Sacro de Washington. Todas las diócesis que participan pueden exponer sus tradiciones.

Cuando llegan los peregrinos se les hace entrega de una agenda de actividades, un rosario, la cruz y una camiseta de la JMJ. Muchos de estos peregrinos vienen de países donde la Iglesia está perseguida, soterrada o representa una minoría.
El Obispo comentó que su experiencia en estas Jornadas le ha hecho ver cómo jóvenes que la iniciaban desde una postura tibia ante la fe, pasaban a otra más fervorosa tras las jornadas.
El llamamiento del Papa para asistir a la JMJ es universal, para los que creen, para los que buscan, para los escépticos. Todos ellos tienen cabida en la JMJ.
Nuestro invitado nos ejemplificó el poder de convocatoria que suponía esta Jornada apuntando que participan en torno a 22.500 voluntarios, internacionales, nacionales, siendo de Madrid la mayoría, muchos de ellos relacionados y comprometidos con el trabajo social, marginación, niños de la calle y también voluntariado cultural.
Monseñor pasó a describirnos cuál sería el calendario de actividades de esta semana.
El día 15 llegarían los peregrinos, siendo recibidos por el Cardenal Rouco Varela en una misa multitudinaria y que supondrá el disparo de salida de la jornada.
Durante los días 17, 18 y 19 se impartirán las catequesis por la mañana en las tres diócesis de Madrid, Getafe, Madrid y Alcalá.
El jueves 18 llegará el Papa a Madrid y será recibido en la puerta de Alcalá que está envuelta en un simbolismo que equipara los cinco arcos de la puerta con los jóvenes que vienen de los cinco continentes y en Cibeles tendrá lugar el acto de acogida.
El viernes 19 tendrá lugar la visita de SS.MM los Reyes de España. Posteriormente se dirigirá al Escorial donde se reunirá con religiosas jóvenes para momentos después, concentrarse en el interior de la Basílica con profesores universitario jóvenes.
El mismo día se celebrará un gran Vía Crucis, donde se reunirán las grandes piezas de arte sacro pertenecientes a diversas diócesis de España. Este Vía crucis presenta dos aspectos, el primero apoyado en el arte, donde la Fe se hace arte y por otro lado refleja los testimonios de la Iglesia que está sufriendo en muchos lugares del mundo y precisamente serán los jóvenes de estos pueblos los que llevarán la Cruz.
Nuestro invitado señaló que el Papa ha prometido que se quedaría si era realmente un acto de oración, a diferencia de lo que sucedió en Toronto o Sidney.

El sábado por la mañana, supondrá un momento especial para los asistentes. Este ha sido uno de los secretos más guardados de la JMJ. El Papa se acercará al Retiro y confesará a algunos jóvenes peregrinos. Durante toda la semana el Retiro se convertirá en una fiesta del Perdón, donde sacerdotes confesarán durante toda la semana.
Después de su reunión con los jóvenes en el Retiro se irá a la catedral con los seminaristas de todo el mundo, se han inscrito 4.687 y se espera una cifra cercana a los 6.000. El número de religiosos que se espera está en torno a los 13.000 sacerdotes, 800 obispos, 7.500 religiosos y religiosas, siempre teniendo en cuenta que suelen venir tres veces más de los peregrinos que han hecho la inscripción.
Se les pide a todos una cuota de solidaridad para que pueda venir del tercer mundo, habiéndose conseguido por el momento 600.000 euros, repartidos para que vengan de Asia, África, América Latina.
Una vez concluida la misa con los seminaristas, en un acto de significado pastoral se acerca a comer a casa del obispo de la diócesis, es la visita del Obispo de Roma a otro sucesor de los apóstoles que tiene la sede en Madrid.
Por último, antes de la gran Vigilia de final de la Jornada, se acercará a visitar a la Fundación de las Piqueñas de Discapacitados, se reunirá con 400 discapacitados. Se han inscrito hasta el momento 1.748 discapacitados que supone una de las tareas más difíciles de la organización.
La Vigilia se celebrará en Cuatro Vientos, para la ocasión ha sido cedida la gran custodia de Arfe y se instalarán 40 carpas eucarísticas donde los jóvenes harán adoración al santísimo.
Para finalizar la JMJ tendrá lugar la misa de clausura y será donde el Papa dirá donde será la próxima jornada y los jóvenes de Madrid entregarán la Cruz a los jóvenes de esa diócesis.

El Papa tendrá para finalizar, un acto en el IFEMA con los voluntarios que han llevado el peso de la organización.
Una vez concluida la intervención de D. César Franco se suscitaron preguntas y cuestiones sobre la JMJ y sobre la Iglesia en la actualidad, entre nuestros asistentes. Especialmente interés despertó la actitud que han adoptado las instituciones públicas, que Monseñor remarcó la disponibilidad y buena actitud de todas ellas para facilitar la organización de las JMJ prestando incluso alguna obra de arte para la liturgia. Por otro lado, aparecieron cuestiones en torno a las relaciones de la Iglesia con China y la Iglesia cismática que desarrolla su acción en ese país. Por último, se preguntó acerca de las medidas que está tomando la Iglesia para tener y retener a los fieles, cuya disminución es considerable actualmente.