Jordi Sevilla

Senior Councellor de PriceWaterhouseCoopers S.L

12 de mayo de 2011

 

     

 

 

 

 

       El día 12 de mayo de 2011 contamos con la presencia como ponente invitado, dentro de los ciclos de conferencias organizados por el Foro Generación del 78, de Jordi Sevilla, Ministro de Administraciones Públicas en la legislatura 2004-2007 y ostentando el cargo de Senior Councellor de PricewaterhouseCoopers, cuando nos visitó.

   
     A lo largo de la ponencia nos facilitó una reflexión de la presente legislatura, un resumen de la visión y el reflejo de la crisis actual dentro del marco político en el que se ha desarrollado, las medidas, los diferentes modos de actuación desde el gobierno y los puntos de fracción y de fricción que han puesto de manifiesto la debilidad del sistema político partidista actual a la hora de intentar dar una respuesta positiva y definitiva
a la crisis.
 
     Desde el comienzo de la ponencia destacó que el marco de convivencia política dentro de nuestro país es la principal causa de inestabilidad. Un sistema político que se caracteriza por una composición binaria que se dirige hacia la confrontación entre los dos partidos que dirigen el país, y cuyos objetivos se centran en el enfrentamiento y no en el consenso.
 
     Adelantando esta visión de la situación política española, se adentró a explicarnos el “cómo” y el “por qué” de nuestra reacción ante la crisis, y analizando a posteriori estas medidas y actuaciones, vemos que es un fiel reflejo  de una organización cuyos pilares no se basan en el consenso y en el acuerdo entre partidos.
 
     La crisis en la que España se ve envuelta no es sino las dos caras de una misma moneda. Señaló que la gravedad de la crisis es la manifestación de las deficiencias en las cuales se sostenía nuestro sistema económico, y ha sido proporcional al crecimiento que habíamos vivido en periodos anteriores. Una burbuja económica que tenía como puntos deficitarios los problemas de productividad, competitividad y el endémico endeudamiento. Un mercado laboral atípico cuya preocupación estaba en los sistemas de acceso, contratación y no en cómo se manejaría esa masa trabajadora durante toda su vida laboral. Por otro lado la fragilidad del superávit presupuestario que esta presente en la educación, la política I+D y en las Administraciones Públicas.
 
      El ponente explicó cual fue la reacción ante el primer estallido de la crisis y la ambigüedad con la que se abordó, comentando y ejemplificándolo con el artículo que escribió para referirse a esta situación, cuyo título fue “El nombre de la cosa”, puesto que una gran mayoría de políticos no asumían la entidad de la crisis en sus momentos iniciales.
 
     Esta no aceptación primera fue el resultado de una serie de medidas, “un total de 183 ” que no sirvieron para poder abordarla, de acuerdo a sus características.
 
     Es aquí cuando el ex ministro apuntó que el principal fallo por parte del Gobierno fue no sentarse a dialogar y no conferir la importancia tan grande que tendría y que ya empezaba a tener la crisis.
 
     Retomando este análisis con la introducción y el título de nuestra ponencia, señaló que precisamente esta ausencia de diálogo, la negación a pactar una solución adecuada y conjunta de todos los agentes implicados en la crisis supone el bloqueo de nuestra sociedad.
 
       Una ausencia de pactos que se plasman en todos los órdenes, ejemplos como los “no pactos en los estatutos, el terrorismo, la educación o la justicia que analizó nuestro ponente y que suponen en la actualidad motivos de confrontación.
 
      Sin embargo nuestra constitución cuenta con los mecanismos necesarios para el establecimiento de pactos y de acuerdos y que en otro periodos políticos han servido para dar estabilidad a nuestro país, indicando nuestro invitado ejemplos tan significativos como nuestra Transición y el sistema de Autonomías, que es inviable sin un sistema basado en los Pactos.
 
     Concluyó su intervención reflejando y titulando esta situación política actual como una “partitocracia”, una deformación de la democracia, cuyos principales objetivos electorales es que los votantes afines le continúen votando y por otro lado desanimar a los votantes del adversario, consiguiendo de esta manera que la situación electoral española parta de un voto predeterminado, apenas modificable y alimente la confrontación tanto desde el Gobierno como entre la sociedad, siendo una situación endémica y causante de una España bloqueada.
 
     Durante el turno de preguntas se abordaron diferentes cuestiones en torno a las posibilidades y medidas que harían falta a la hora de buscar un consenso político para la adopción de diferentes acuerdos. Y los participantes insistieron en la especial necesidad que a la sociedad civil se le dejará tener un papel más activo en el panorama político. El señor Sevilla estuvo de acuerdo aunque se mostró escéptico en la posibilidad de que el actual sistema diera una margen de maniobra a la sociedad.