Diego Pavía Bardaji 
Director General de Atos Origin  para España y Portugal

15 de Febrero del 2007

"Sabemos que el principal activo de una empresa son las personas. El talento, la capacidad y valores de estas personas, puede diluirse si la empresa no sabe localizarlo y fomentarlo; por lo tanto atraer desarrollar y retener el talento es un objetivo en el que las empresas españolas han de invertir recursos y tiempo”

D. Diego Pavía Bardají aceptó la invitación al coloquio con el Foro Generación del 78 para hablarnos de la gestión del talento, por su interesante y amplio currículum sabemos que Don Diego, ostenta sin duda esta cualidad personal que en principio puede parecer difícil de matizar y definir.

Estas “dotes intelectuales” en general pueden concretarse en: Aptitud, actitud y valores.
Parece fácil de entender simplemente por su razón semántica. 

Ser un talento o poseer talento sería tener aptitudes para desarrollar una actividad, poseer a su vez la actitud intelectual y psicológica necesaria para desempeñar tal fin y regirse por un código de valores de rectitud y honradez.

La osmosis es una cualidad siempre presente en este perfil personal, esto se concreta en la capacidad de absorción de conocimiento de su entorno, y el encuentro de nuevos estímulos en el mundo que les rodea. 

“Se trata de aprovechar toda oportunidad de aprender pues el que posee talento es inquieto, inconformista y es consciente de que tiene que continuar aprendiendo”

La persona con talento, una vez alcanzadas razonables y acertadas conclusiones tiende a ponerlas en duda sin llegar a ser, sin embargo, ni dogmático ni escéptico en su búsqueda de objetivos concretos.

El afán de superación brilla en toda persona con talento lo cual va acompañado de la generosidad intelectual suficiente que le hace tener dotes de comunicación y transmisión de sus logros y valores.

“A un gran talento le respaldan muchas horas de trabajo” 

Para D. Diego Pavía, el trabajo, la constancia, el empeño, son fundamentales en el desarrollo de cualquier actividad incluso más que el grado de talento de la persona que la realiza.

Así, nos dimos cuenta de que un talento es entusiasta y nos preguntamos que aspectos ha de fomentar la empresa para captar, desarrollar y lo más importante, retener a estos talentos.

Según explicó el actual Presidente de la Asociación de Empresas de Consultoría de España, uno de los factores que atrae a un talento es la marca. La marca es la responsable de generar los llamados “círculos virtuosos o viciosos” dependiendo de si la marca atrae o repele interés hacia la actividad que desempeña como empresa.

Por supuesto el talento se verá o no atraído por la compañía basándose en su proyecto empresarial. 
Algo necesario para estimular a este talento es sacarle de su zona de comodidad, ya sea funcional o intelectual, colocándolo ante nuevos retos y en situaciones que no ha gestionado antes para entrenar su versatilidad.

En el camino del desarrollo de una persona con talento en el mundo de la empresa pueden aparecer dos grandes enemigos. Tal y como explicó Diego Pavía Bardají, el primero sería el acomodo; un talento ha de asumir riesgos, ponerse nuevas metas para evolucionar. También es importante tener en cuenta el Tempo
“Quemar las etapas bien, aprender lo necesario en cada puesto y sobre todo no ser impaciente en exceso”
A este respecto y ya en el turno de coloquio se refirió a la excelente incorporación de la mujer al mundo de las grandes empresas. Sin embargo se hace cada vez más vital la conciliación de la vida laboral y personal. España todavía no es un buen lugar para desarrollo del talento debido a esta falta de acomodo entre trabajo y vida.

Las empresas deben aprender a ubicar a sus talentos, pues muchos se pierden por no haber tenido la oportunidad de dar cancha a sus capacidades. “Atraer, desarrollar y retener el talento es un objetivo en el que las empresas españolas han de invertir recursos y tiempo”
Como el talento se da por igual en todos los campos de la vida y en todos tiene su interpretación, en lo político, el Sr. Pavía Bardají encuentra que el papel del dirigente “con talento” ha de ser impulsar la participación de la sociedad civil en la vida política.