Maite Ballester 
Consejera Delegada 3i España

28 de ebrero del 2008

Nuestra invitada comenzó su exposición explicando brevemente las características de los fondos de Capital Riesgo, también conocido como Venture Capital, en general: se realizan inversiones en compañías que no cotizan, a medio-largo plazo y en compañías con gran potencial de crecimiento. El Capital Riesgo juega un papel activo en la pequeña y mediana empresa aportando no sólo capital estable, sino también otra serie de elementos como son la apertura a nuevos mercados mediante una sólida red de contactos, una mayor credibilidad, asesoramiento o la aportación de nuevos enfoques de negocio. También es importante el papel que juegan este tipo de empresas de Capital de Riesgo a la hora de resolver conflictos en el accionariado y facilitando así la sucesión o adquisición de la empresa por parte del equipo directivo, lo que se conoce como un buyout.

Existen tres fases fundamentales de inversión. En primer lugar, el Capital Semilla, que es aquel destinado a empresas en fases iniciales y se complementa con el capital de arranque. En 3i se ha dejado de hacer este tipo de inversión pues actualmente ha crecido el apoyo por parte de las administraciones públicas a las fases iniciales del desarrollo empresarial. En segundo lugar, el Capital de Expansión, que tiene por objetivo ampliar el capital disponible en proyectos de crecimiento de empresas ya consolidadas y rentables. La participación en este tipo de inversiones es siempre minoritaria. Por último, existe una tercera fase de inversión que son los Buyouts, en los que se facilita la adquisición de la empresa por parte del equipo directivo con el apoyo de un socio financiero; es por tanto una inversión en mayoría. Estos dos últimos casos, Capital de Expansión y Buyouts, constituyen lo que se conoce como Private Equity.

Maite Ballester, compartió con los asistentes al Foro como el Capital Riesgo está siendo uno de los grandes protagonistas de la economía española en los últimos años. A principios de los noventa, comenzaron a surgir capitales extranjeros para comprar empresas y no fue hasta 1996 cuando se realizó el primer Management Buyout en España de la empresa Transportes Gerposa. Ha costado convencer a los empresarios españoles y que comprendieran que no sólo se trataba de una aportación de capital sino también de valor añadido. Además, hace diez o quince años no había equipos directivos bien formados en España. Sin embargo, una vez que ha surgido el sector, ha pasado a ser prácticamente dominante y se ha experimentado una explosión de buyouts en los últimos años. El marco legal aprobado en 2005 también ha facilitado la aparición de empresas de capital riesgo y actualmente existen 165 inversores.

La evolución en los últimos años en este sector ha sido espectacular pasando de algo más de cien operaciones a finales de los años ochenta con un volumen de inversión de cuarenta y seis millones de euros, a cerca de ochocientas operaciones con un volumen de inversión de más de cuatro mil millones de euros el año pasado. A su vez, es un hecho que las compañías respaldadas por el capital riesgo crecen más rápidamente, crean más puestos de trabajo e invierten con más fuerza que las compañías no financiadas con estos medios, lo cual supone un estímulo importante para la economía española.

Los mecanismos de multiplicación de valor de estas empresas son muchos y diversos: la financiación, paciente y comprometida; la facilitación de soluciones a problemáticas accionariales; la definición de una estrategia para presidentes y consejeros; el aporte de una red internacional con relaciones y capacidad operativa; las empresas participadas; y la relevancia accionarial.

En este sector es especialmente importante el factor tiempo ya que la presión por parte de los accionistas y fondistas es enorme por ver sus beneficios. De esta forma, se buscan resultados en el primer año de inversión o si no, se hacen los ajustes necesarios, cosa que en otras empresas es mucho más difícil de conseguir pues no se tiene esa presión del tiempo tan marcada.

Por último, Maite Ballester nos ofreció una serie de casos prácticos de su trayectoria trabajando con 3i en España y de cómo el capital riesgo ha colaborado en la expansión y crecimiento significativo de empresas como Imaginarium, Faus, Pepe Jeans, Clínica Baviera, Gebomsa o Global Energy Services.