Juan Galiardo, Director General de Uber España, estuvo con nosotros el miércoles seis de febrero de 2019. Su charla, distendida y de máxima actualidad, resultó una tertulia muy participativa de la que disfrutamos enormemente.

 

Este canario, nacido en 1988, es licenciado en Management y tiene un máster en finanzas por ESADE. Empezó su carrera como consultor en Cairneagle Associates en Londres hasta que se unión a Delta Partners en Dubái como Consultor Senior, donde desarrolló proyectos de telecomunicaciones en Oriente Medio y África. como parte del equipo de Operaciones y actualmente es el Director de Uber para España.

Nuestro ponente comenzó su charla explicándonos los orígenes de Uber: fundada en Estados Unidos hace casi 20 años, la empresa surgió con la idea de explotar el mercado de los coches compartidos, poniendo en contacto a viajeros y conductores mediante una aplicación de móvil. Galiardo nos expuso los dos principales conflictos que surgieron desde los inicios de la compañía:

  1. La visión de los taxis como “el enemigo”: fomentada por el fundador de la empresa, que tenía un estilo marcadamente agresivo, típico de Sillicon Valley.
  2. Ver los coches bajo demanda como la única solución posible al problema de la movilidad: un error entendible, debido al escaso transporte colectivo existente en Estados Unidos.

Respecto a la irrupción de Uber en España, pudo explicárnosla de primera mano, ya que él mismo formó parte de ella. En ese momento (abril de 2014), nuestro ponente se encontraba en Dubai trabajando en otra empresa y nunca había oído hablar de Uber: “Antes de hacer la entrevista me estudié todo lo que salía en internet. Y lo llamativo es que había tan poca información que pude leerla toda”. Se atrevió a dar el salto y, sin duda, acertó.

Sin embargo, nos confesó, los primeros tiempos no fueron nada fáciles. Ahora son conscientes de que, aunque había que cambiar las cosas, la forma que eligieron para hacerlo no fue la mejor: según Galiardo, cometieron el error de comparar el mercado español con el americano lo que les llevó incluso a cerrar durante unos meses en 2015.

Esos tiempos duros se convirtieron, en un gran aprendizaje para el equipo de Uber España que posiblemente han podido aplicar en estos últimos meses. Para nuestro ponente, la solución al conflicto del taxi, de tan tremenda actualidad, es clara: competencia libre en igualdad de condiciones. No quieren ver al taxi como un enemigo, sino como un compañero de sector.  Este desenlace sería, por supuesto, beneficioso para los usuarios pero, sobre todo, lo sería para los propios taxistas que, según nuestro ponente, se han quedado desactualizados y sufren las consecuencias.

Para fomentar la libre competencia y que esta sea lo más justa posible, Galiardo propone integrar a los taxistas en la propia aplicación de Uber, lo que generaría:

  • Facilidades a la hora de pagar tanto para los viajeros como para los taxistas.
  • Una gestión notablemente más eficiente, evitando las vueltas “en vacío” que los taxistas tienen que dar en continuo por las ciudades.
  • Un ahorro energético importante, así como un beneficio ecológico notable.

“Los taxistas deben dejar de vernos como el enemigo y sentarse a dialogar”, recalcó nuestro ponente que, además, quiso dejarnos claro que no es verdad que las VTC sean para ellos una amenaza real. Sobre todo si tenemos en cuenta que en Madrid hay tres veces menos alternativas de coches con conductor (la suma de VTC y taxis) que en París o Londres y que el crecimiento en los próximos años de este tipo de transporte será exponencial, ya que el uso de los coches propios tiende a descender.