El 17 de enero de 2019, tuvimos la suerte de inaugurar el año con un nuevo ponente. Javier Jiménez Marco, Director de Lanzadera, la aceleradora de startups impulsada por Juan Roig (Presidente de Mercadona), vino a hablarnos de algo que conoce bien: los errores a la hora de emprender.

Jiménez decidió destacar y dividir su instructiva intervención en 13 puntos, que resumen su experiencia en los más de 12.000 casos que han visto en Lanzadera a través de los años:

1.“Entender una empresa como una pandilla de amigos”
Suele ser el primer y más común error. En estos casos, el CEO se decide de forma arbitraria (siempre es el que ha tenido la idea o ha puesto el dinero) y el segundo empleado suele ser su pareja, que generalmente se dedica a las labores de marketing. El tercer empleado es, sin duda, el amigo del CEO (generalmente encargado de los temas informáticos).

Esta elección, tomada sin duda de forma poco reflexiva, es según Jiménez uno de los puntos flacos de la mayoría de nuevas empresas de nuestro país.

 

2.“La falta de un líder claro”
Esto se produce principalmente al dividir el porcentaje de la compañía en partes iguales entre los socios: “No nos vamos a pelear, somos amigos. Es un error grave, porque al final nadie toma las decisiones”, comentó el Director de Lanzadera. El fallo, según nuestro ponente, es que los miembros de la empresa no se sienten a decidir quién es la persona más capacitada para tomar las decisiones y, por tanto, la encargada de tomarlas.

 

3.Pagar a los empleados en acciones de la empresa
Consecuencia, por lo general, de no disponer del dinero suficiente para recompensarles al nivel que su experiencia o habilidades precisarían. Este comportamiento suele derivar siempre en el mismo final: el trabajador se va de la compañía a otra en la que le pagan más, llevándose sus acciones con él.

 

La conclusión de estos dos últimos puntos nos la resumió muy bien el ponente: cuanto menor número de socios, mejor para la startup. “No somos conscientes de los líos que ocasiona la división de las acciones de las empresas y la falta de un líder claro: el Pacto de Socios es fundamental”, remarcó.

 

4.Error en la contratación y gestión del talento
“Antes de emplear a nadie, tendrás que evaluar si vas a ser capaz de pagar por sus servicios.” Si no es así, entonces serás tú el que tendrás que desarrollar todas las tareas.

También es muy típico, en relación a los trabajadores, ser capaz de contratar perfiles muy adecuados para las necesidades de tu empresa y, sin embargo, no ser capaz de retenerlos. La política de recursos humanos es fundamental, y la rotación no es buena en ninguna empresa.

 

5. No tener perfil de emprendedor
Actualmente, se ha puesto de “moda” emprender, lo que hace a muchas personas plantearse un camino profesional que quizá no sea lo que más se adapte a su situación o bagaje profesional.

El emprendedor tiene que estar dispuesto a asumir un riesgo, ser capaz de tomar decisiones, darse cuenta de las oportunidades y tener pasión por lo que está haciendo. “Ser emprendedor es apasionante, pero muy duro”, afirmó Javier Jiménez que desde su puesto, ve el día a día de las pequeñas empresas que luchan por continuar en el mercado.

 

6.“Enamorarse demasiado de la idea”
En contra de lo que pueda parecer, según el Director de Lanzadera esto es otro gran fallo de los emprendedores actuales. Él considera que “La idea es el peor enemigo del emprendedor.” Esta creencia de que las ideas no valen para nada, se ha convertido en motivo de debate en más de un foro de emprendedores, pero él lo justifica explicando: “Lo que vale es la capacidad que tienen algunas personas de ejecutar y llevar algo a cabo la idea”.

 

7.“Mirar mucho el Power Point y poco el Excell.”
Está muy bien saber contar la idea, pero detrás hay que tener un plan de negocio sólido que la sustente. Desde Lanzadera, están acostumbrados a ver proyectos que son “sólo fachada”.

 

8.Errores en el planteamiento económico
“Es un error grave no saber distinguir si lo que se necesita es inversión, financiación o directamente vender.” Lo habitual es que se pida inversión “porque es lo que mola”, nos explicó Jiménez manifestando su sorpresa por aquellos emprendedores que celebran las rondas de inversión: “Hay startups que se forman sólo para llegar a la ronda de inversión, y eso es crear una bomba de relojería.”

 

9.Confundir facturar con cobrar
En Lanzadera les gusta hablar de la nueva valoración de las empresas, que ha cambiado con los años. Son conscientes de que ahora no sólo se tiene en cuenta la parte financiera, pero es fundamental no perderla de vista.

 

10.Pensar que las tecnologías estándar no son válidas
Este error es muy propio de las nuevas generaciones: en vez de usar los métodos ya probados, intentan innovar a toda costa. Se ve con especial frecuencia en la figura de los desarrolladores: con la intención de dejar su impronta en la empresa, inventan un código nuevo que luego sus sucesores no pueden seguir.

 

11.Un mantra a repetir: “Foco, foco, foco”
No hay que perder nunca de vista tu producto y tu mercado. Es habitual pensar que cuantos más productos y servicios se le puedan dar a un cliente, mejor. La realidad es que lo importante es ser el número uno en tu especialidad.

 

12.“Hacer las cuentas de la lechera”
Un fallo muy típico de la emoción del principio, que supone un plan de negocio poco realista. Por muy buena que sea la idea y el equipo, es frecuente que este exagerado optimismo trunque las perspectivas del futuro.

 

13.Para lograr el éxito, la base está en tener un buen equipo
Y lograrlo no es fácil porque no basta con seleccionar talento, sino que hay que saber mantenerlo.