Javier De Andrés es Economista, y MBA por el I.E.S.E. y por la E.O.I. Comenzó su carrera profesional en la que hoy es Fujitsu, S.A. España, ocupando diversos puestos de responsabilidad en el área financiera. Luego pasó a  Tupperware Iberica, S.A. Tras su incorporación a Indra en 1999, ha ocupado diversos puestos dentro de la institución, hasta que en Diciembre 2010 es propuesto Consejero Delegado, puesto que fue oficializado en junio de 2011.

El CEO comenzó su intervención  explicando la situación de una empresa de tecnología como lo es Indra, dentro del contexto español. De acuerdo a los datos que aportó el ponente, en España sólo se invierte un 1,30 del PIB en I+D y va cayendo. El ecosistema para la innovación es bastante débil. Desde el año 2000, ha caído el número de titulados en carreras técnicas en un 35%, y la estimación indica que del año 2014 al 2020 volverán a caer en un 40%. Adicionalmente, la educación no motiva a las carreras técnicas. En España existe una clasificación de empresas innovadoras que no llega al 15% mientras en E.E.U.U. y otros países de Europa pueden llegar al 60%.

En palabras del invitado, Indra es una compañía que depende mucho del sector público, ya que son proveedores de muchos de estos organismos, sin embargo, los recortes han hecho que por ejemplo, cada vez se invierta menos en defensa. Aunque la tecnología es transversal,  cada vez más abarca más y se aprovecha en diversos sectores, la sensibilidad de la administración española, no es mucha. De acuerdo con el ponente se necesita que mejore el entorno en España. Este año ha salido la tecnología 4.0, aunque sale sin presupuesto, lo cual dificulta ponerla en práctica.  La tecnología es una excelente oportunidad para el cambio del modelo económico, si se crea el ecosistema adecuado, el cual pasa por: educación que fomente las carreras técnicas; dinero que permita la creación de empresas de tecnologías, con la creación de fondos para diferentes tipos de empresas; sinergia con grandes compañías que les permita a las pequeñas compañías internacionalizar sus productos.

Otro de los aspectos donde el invitado hizo un inciso fue que la solución es apostar a la tecnología con las capacidades que se tiene en España. En su experiencia, en España se cuenta con ingenieros que están a la cabeza de proyectos excepcionales, que tienen las capacidades necesarias. De igual forma se cuenta con cierta infraestructura en las universidades, lo que hay que lograr es que la empresa se acerque más a la universidad y viceversa, siendo muchos más prácticas en la enseñanza. El ponente hizo referencia que hoy Indra está apostando al internet de las cosas, a la sensorización de las ciudades, a través del big data hacia la transformación digital. La inversión en I+ D es aproximadamente el 5% de los ingresos que tiene Indra.

Tras la intervención de Javier De Andrés, en el turno de preguntas el interés despertado entre los asistentes por el tema tratado, se tradujo en un debate muy participativo:

La primera de las cuestiones que plantearon los asistentes apuntaba al cómo hacer lo que ha logrado hacer Indra, sin presupuesto público. El invitado indicó que la inversión en I+D de la parte privada es poca, por lo cual actualmente, la misma empresa ha invertido para desarrollar algunos de los productos que se han venido implementando. La financiación es necesario dinamizarla a través de otros agentes como lo pueden ser los fondos de inversiones, o a través de concursos en otros países, que les permitan crecer, desarrollando otros tejidos industriales.

Más adelante hubo también interés en conocer por los proyectos de smart city, y la transformación digital. El ponente índico que estás transformaciones conlleva la sustitución de unos puestos de trabajo por otros, que puedan manejar esas tecnologías, y su mantenimiento. En su opinión el mercado laboral va a cambiar drásticamente en los próximos tiempos, pero considera que va a crecer la demanda de muchas profesiones. Igualmente fue cuestionado acerca de su visión de futuro, considerando la actual situación política en España. El ponente indicó que para ellos, el año 2015 fue de crecimiento, aproximadamente un 5%. Si bien no han perdido ningún contrato, dependen mucho del sector público, y al no haber gobierno, no hay nuevas licitaciones, lo que se traduce en que no hay nuevos contratos, y no hay inversión, lo cual conlleva una desaceleración. Un cambio de gobierno, no influiría de forma dramática para Indra, ya que se concentran en una parte muy específica de defensa electrónica que no debería verse afectada por cualquier cambio.

Otra de las cuestiones por las que preguntaron los asistentes fue acerca de cómo hacerle entender a los políticos la necesaria inversión en I+D. En su opinión, es necesario que los políticos entiendan que la tecnología es una inversión con un retorno seguro, por lo cual se debe empezar a priorizar dentro de los presupuestos del país. La última pregunta al invitado tuvo que ver con su conocer su opinión acerca de la fuga de cerebros, dentro de este campo, y la posibilidad de blindarlos. En su opinión esto es sólo posible, a través, del desarrollo de un tejido industrial que permita desarrollarse dentro del país, aumentando la demanda de estos perfiles que haga que estas personas no se vayan a otros países.