Javier Goyeneche, fundador de Ecoalf, nos visitó el dos de octubre, para hablarnos de un tema de máxima actualidad: la sostenibilidad y la preocupante situación de nuestro planeta. Tras estudiar empresariales y marketing, nuestro ponente creó la compañía de accesorios FUN&BASICS y, tras su venta, decidió continuar en el mundo de la moda pero desde un punto de vista totalmente distinto: el reciclado de basura como forma de crear nuevos tejidos. Así nació Ecoalf, con la idea de unir dos mundos aparentemente tan separados como la sostenibilidad y la moda y con la intención de no usar los recursos naturales del planeta.

El principal problema al que se tuvieron que enfrentar era la ausencia de tejidos naturales de calidad y que sirvieran para hacer prendas atractivas para el consumidor. Por ello, Goyeneche decide viajar por el mundo en busca de proveedores que pudieran adaptarse a sus necesidades. El primer éxito lo encontró a dos horas al sur de Taipei, donde conoció a una señora que fabricaba alfombras a base de botellas recicladas y con la que comenzó a hacer los primeros tejidos para su nueva marca. El siguiente suministrador lo descubrió en Corea: una compañía que reciclaba redes de pesca para hacer hilo y con los que comenzó a colaborar mientras invertía en I+D, buscando crear los tejidos que necesitaba.

La primera colección de Ecoalf surge en el año 2013, tras un período largo de búsqueda e inversión en innovación que les ha permitido llegar en la actualidad a reciclar seis tipos de residuos para crear sus tejidos. Entre ellos destacan las botellas de plástico (poliéster) y las redes de pesca, fabricadas con nylon 6.6 que es la mejor poliamida que existe y que supone un verdadero problema, ya que hay una gran existencia de residuos abandonados en los mares y océanos. Esto se debe principalmente a dos causas: por un lado los pescadores las perdían al quedarse enganchadas, y por otro tenían que pagar para dejarlas en los puertos, lo que provocó que muchos las lanzaran directamente al fondo del mar. El gran problema de estas redes es que pueden tardar más de 700 años en desintegrarse y en ellas se quedan atrapados miles de animales marinos. Este empeño por aprovechar los residuos que otros generan y su constante desembolso en I+D han hecho que Ecoalf haya logrado grandes avances en la fabricación de tejidos, consiguiendo hitos como la eliminación del brillo en el poliéster.

El primer proyecto de fabricación de tejidos que hicieron en España fue de la mano de Signus (gestor de residuo neumático), a los que Goyeneche contactó con la intención de hacer suelas de zapatillas a partir de neumáticos reciclados. Sin embargo, finalmente decidieron desarrollar conjuntamente un nuevo proyecto: unas chanclas “flip-flop” para cuya fabricación contrataron al Centro Tecnológico del Calzado de la Rioja y que, tras dos años de trabajo, se materializaron recibiendo numerosos premios a la innovación.

Otra de las máximas de Ecoalf, según nos contó nuestro ponente, es no mover la basura de sitio: ellos reciclan y fabrican el producto final en el mismo sitio en el que lo recolectan. Esta política crea mucha mayor complejidad en su producción, pero es más coherente con los ideales de la marca.

Respecto al resto de materiales que reciclan, Goyeneche quiso continuar su exposición hablándonos de:

  1. El café: con sus múltiples propiedades naturales es fundamental a la hora de crear tejidos más técnicos.
  2. El algodón, que se caracteriza por su escasa sostenibilidad y supone un grave problema para el medio ambiente: exige un elevado consumo de agua (se necesitan más de 2000 litros de agua para fabricar una sola camiseta, por ejemplo) que repercute directamente en los ecosistemas en los que se produce.

Nuestro ponente quiso, con todos estos datos, dejarnos una reflexión: el modelo de consumo actual no es sostenible. Somos 150.000 personas más en el mundo cada día y no podemos consumir 2400 litros de agua por cada camiseta de algodón de 3€ que compramos y que no nos dura más que unos meses. Por ello, Ecoalf lleva desde su fundación invirtiendo en I+D para lograr más de 400 tejidos conseguidos a partir del reciclaje. Así han pasado de tener 12 referencias en 2013 a 820 prendas distintas en 2020.

En su afán por seguir evolucionando como empresa sostenible, Ecoalf lanzó en 2015 el proyecto “Help Us Clean the Ocean”, quizá el más ambicioso de la compañía y que surgió casi por accidente, con una llamada del Gobierno del País Vasco animándoles a reciclar las redes de pesca de España. Goyeneche inició una ruta por diversos puertos de nuestro país, entablando relación con pescadores locales. Fue precisamente uno de ellos el que le alertó de la cantidad de basura que se les quedaba atrapada en las redes todos los días y eso les animó a buscar financiación externa y poner en marcha una solución a ese problema.

Para el funcionamiento de este proyecto, es indispensable la ayuda desinteresada de los pescadores. Empezaron colaborando con ellos en el puerto de Villajoyosa (Alicante), por ser uno de los lugares de mayor importancia para la pesca de arrastre en nuestras costas, colocando tres contenedores en este lugar para comprobar si realmente daba resultado. Todo era incertidumbre, ya que no sabían si esa basura que se iba a sacar iba a ser susceptible de reciclar para hacer luego hilo, si los pescadores iban a colaborar… A día de hoy el plan ha sido un éxito: están presentes en 42 puertos con 3400 pescadores y casi 400 toneladas de basura sacadas del fondo del mar este año. Además, cuentan con la colaboración de Ecoembes, que se encarga de la gestión de los contenedores y la parte legal, así como de la categorización de los residuos. Se recicla el 72% de la basura recogida y Ecoalf se queda solamente con el PET para fabricar sus tejidos.

En el año 2017, les contactó el gobierno de Tailandia, interesándose por los proyectos que realizaban, conscientes del gran problema de gestión de residuos que sufren en su país: sólo recogen el 20% de la basura que se genera y de ese porcentaje sólo reciclan el 5%. Hoy, la Fundación Ecoalf colabora no sólo con los pescadores en varias ciudades del país, sino también con las distintas acciones de limpieza de las playas.

El objetivo final de este gran proyecto, y también el más ambicioso, es replicarlo en todo el Mediterráneo en los próximos cinco años. La idea es involucrar a más de 15.000 pescadores del sur de Francia, Italia, Croacia, Grecia, Turquía… Ahora mismo la situación es prometedora: tienen ya listos casi 60 barcos en Italia, esperando los permisos del gobierno para colocar los contenedores en los puertos; hay pescadores que ya han comenzado a recoger basura en Grecia y en Líbano… La gran ventaja de esta idea es su bajo coste frente a sus enormes beneficios.

Para terminar, Goyeneche nos confesó estar muy ilusionado con el proyecto. Actualmente divide su tiempo entre Ecoalf y la Fundación y, aunque considera esta última su gran pasión, entiende que no podrían vivir uno sin el otro. Si excluimos su parte ecológica, él considera la marca de ropa una empresa “normal” del sector de la moda: tienen un funcionamiento multicanal y venden tanto online como en tiendas multimarca y en varias flashgrip stores alrededor del mundo que les sirven también como puntos de organización de eventos en los que explican su filosofía y su historia, lo que les ayuda a continuar difundiendo su mensaje.