Luis del Pino

 

Periodista y Escritor

 

D. Luis del Pino, Ponente de Oro en este X aniversario del Foro Generación del 78, indagó en un análisis cronológico de los hechos desde la mañana misma del 11 de marzo de 2004. “Mi experiencia empieza con unas dudas sobre los atentados”, en ese día “la sociedad española se dividió en dos: los que creían que era un atentado islamista por la Guerra de Irak y los que pensaban que era una acción de mucho mayor calado. Un golpe de Estado”.

Conocido es nuestro ponente por su tesis contraria a la versión oficial de lo acontecido. “Al año y medio del atentado intentamos hacer un relato de los hechos y vimos que todo lo dicho en medios no estaba en el sumario: eran puras intoxicaciones. Y, de lo que sí había prueba documental estaba plagado de contradicciones”. Es más, siguiendo con esta línea argumental, el Sr. Del Pino defiende que “todo lo que nos habían contado no estaba en el escenario del crimen: se habían destruido en las 48 horas posteriores a los atentados”, por eso “las pruebas encontradas fuera de los trenes”, que han sido la mayoría tienen el único fin de “empapelar a unos supuestos responsables”. Nuestro invitado tuvo el valor de asegurar que “en el sumario del 11-m no hay ninguna prueba de cargo: los 130.000 folios se caen como un castillo de naipes. Ha sido un truco de magia”. 

Por ello se pregunta “¿por qué todas las pruebas que aparecen fuera de los trenes, aparecen en dependencias policiales?”. D. Luis del Pino, tras años de investigación, tiene la capacidad intelectual, basada en innumerables pruebas, de decir que “ninguno de los detenidos tiene nada que ver con el 11-M. Casi todos han sido absueltos de la matanza. De los 116 detenidos, hay sólo 3 condenados: dos confidentes y uno que nada tiene que ver con el resto de los detenidos”. No obstante, defendió que “algunos de esos condenados, con sus mentiras, han ayudado a la versión oficial y merecen pudrirse en la cárcel”. 

Pero, “¿qué fue lo que pasó? ¿Por qué se pone en marcha una operación de ocultación tan enorme que incluye la destrucción de 90 toneladas de los trenes? Es decir, si realmente hubieran sido unos atentados de ETA o de Al Qaeda, ¿se hubieran tomado tantas molestias en montar toda una trama de pruebas falsas?” sin embargo, por cautela y prudencia, nuestro invitado prefiere continuar con su exposición y entrar en el siguiente punto, la supuesta autoría de Al Qaeda o de ETA: “en ausencia de pruebas fehacientes y teniendo en cuenta que hemos demostrado todas las falsificaciones que se han ido produciendo en la instrucción sumarial, ni ETA ni Al Qaeda han sido” los autores materiales o intelectuales del 11-M. Respecto de otras hipótesis de la autoría, el ponente dijo que “o fueron servicios secretos nacionales o un golpe de Estado provocado por servicios de información extranjeros”. 

El Sr. Del Pino quiso dejar claro que no pone la mano en el fuego por nadie, “tanto el PP como el PSOE se han puesto sorprendentemente de acuerdo en que del 11-M mejor no se habla. Toda la clase política está aceptando una mentira”. Por ello, por la gravedad de los hechos y de las consecuencias, asegura que “estamos tapando algo bastante más grave que un atentado terrorista”. También quiso dejar claro que “quien quiera que organizó el 11-M, con las tramas de ocultamiento posteriores, minusvaloró enormemente a la sociedad española, pues no previó que nos organizáramos en contra de una mentira evidente”. 

En esta línea, el Sr. Del Pino se refirió a las consecuencias políticas y sociales de los atentados, para explicar que “se ha puesto en marcha un proceso de transformación tan brutal y un malestar generalizado que ha contribuido a que la memoria del 11-M no se pierda”. 

Finalizó su ponencia nuestro invitado como la había empezado, con la idea de la mentira que representó la versión oficial. “La trama del 11-M, desde que se encuentra la mochila de Vallecas hasta que se acaba el juicio es una simple estafa, donde no hay ni un átomo de verdad”. 

A continuación D. Iñigo Molero, Jefe de Prensa de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, expuso brevemente sus argumentos y, recalcando lo dicho por nuestro invitado, dijo que “más de un funcionario público ha mentido impunemente: los peritos de los explosivos, por ejemplo. Por eso, nosotros nos hemos querellado contra el jefe de los TEDAX”. También expuso que en esta labor “hemos sido ninguneados sistemáticamente”, pero que “es muy bueno para las víctimas saber que no están solas”. 

En el turno de preguntas, acerca de la división que hay dentro de las asociaciones que agrupan a los familiares y allegados de las víctimas, el ponente explicó que es “la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M que dirige Ángeles Domínguez y que agrupa a más de 600 víctimas, la que está impulsando las acciones judiciales contra mandos policiales por presunta falsificación de pruebas y presunto perjurio”. 

A una pregunta de si la sociedad olvida muy rápido, D. Luis del Pino dijo que “incluso teniendo todo en contra, la sociedad sigue con la mosca detrás de la oreja. Este aniversario demuestra que hay un interés por el 11-M enorme”, puesto que la gravedad de los hechos ha provocado que “altos cargos del PP y del PSOE tienen información de la trama de ocultación, y han mentido por acción o por omisión”. En esta misma línea, se le preguntó por la implicación de las instituciones, a lo que el Sr. Del Pino contestó que “ha habido mucha gente que ha traficado con la información del 11-M para sacar provecho”. 

Respecto de la autoría, se le preguntó acerca de la posibilidad de que otras organizaciones terroristas hubieran tomado parte en los atentados del 11 de marzo de 2004, a lo que nuestro invitado aseveró que “estoy convencido de que ETA tuvo una participación, no en los atentados, pero sí en los cebos previos”, y se le pidió también a nuestro ponente que explicara un poco la convulsión que sufrió España inmediatamente después de los hechos, al final de una campaña electoral. “La campaña de agitación se basó en dos cosas: el Gobierno nos ha metido en una guerra ilegal, vuestra guerra, nuestros muertos; y el segundo mensaje era el de que el Gobierno miente”. En esta línea, “en la autoría material de los atentados se deja ver una cierta mentalidad militar, pues se ataca a los trenes como a un convoy. Los ejecutores son muy posiblemente mercenarios internacionales”.

Por último, nuestro ponente aseguró que “el 11-M abre la puerta a que por la vía de Estatutos de Autonomía se reforme la Constitución. Mi opinión personal es que el 11-M permite acabar con la Constitución del 78”.